La causa de la sierva de Dios María Carmen Crespo Roig se traslada a Roma tras cerrarse el proceso en Valencia, España
El 4 de febrero de 2026, en el Dicasterio para las Causas de los Santos, se abrió la causa diocesana de la Sierva de Dios Madre María Carmen Crespo Roig (de nombre: Teresa Encarnación), O. Carm.: así comenzó la fase romana de su proceso de beatificación y canonización, que ahora continuará con la preparación de la Positio super vita, virtutibus et fama sanctitatis.
En la apertura de las actas, realizada por el canciller, caballero Federico Favero, estuvieron presentes: monseñor Ramón Fita Revert, delegado episcopal, don Antonio Ferrando Marti, nombrado por el Tribunal diocesano «portitore» (portador) de las actas de la Causa, y la Postuladora general de la Orden, Giovanna Brizi, que seguirá la fase romana.
Teresa Encarnación Crespo Roig nació en Beniarrés (Alicante, España), el 25 de marzo de 1912. Desde niña frecuentó activamente su parroquia, participando con fervor en las iniciativas pastorales y de asistencia. Durante la persecución religiosa de 1936 se distinguió por su valentía, llegando a arriesgar su vida para asistir a sacerdotes y religiosas perseguidos. En 1941 ingresó en el monasterio de las Carmelitas de Onteniente (Ontinyent en valenciano) recibiendo el nombre de María Carmen, donde vivió hasta su muerte, acaecida el 4 de febrero de 2006, a los 93 años de vida y 65 de profesión religiosa. Su vida se caracterizó por una profunda espiritualidad, la constante ofrenda del sufrimiento y una actitud de serenidad y alegría incluso en la enfermedad.
Su prudencia y su capacidad para dar consejos la convirtieron en un referente espiritual tanto para las religiosas de otros institutos como para numerosos laicos que acudían a ella en busca de orientación. A pesar de su delicada salud desde joven y de las graves enfermedades que la afligieron en los últimos años de su vida, siempre mantuvo una actitud de aceptación del dolor, repitiendo hasta el final: «Sí, Señor, con tu gracia, hágase en mí lo que tú deseas».
Desde 2008, sus hermanas dieron los primeros pasos para iniciar su Causa de beatificación y canonización, que se abrió oficialmente el 15 de octubre de 2011, cinco años después de su muerte. Tras un largo proceso, el 13 de diciembre de 2025 se cerró la fase diocesana de la Causa en Valencia y los documentos correspondientes se enviaron a Roma para la siguiente fase.




















