¡Dios con nosotros! (Mateo 1:18-25)
Comenzamos el tiempo de Adviento con la aclamación: ‘Ven, Señor Jesús’ y ahora terminamos con el grito de alegría: ‘¡Dios está con nosotros!’
Con la reflexión sobre el nacimiento histórico de Jesús, la Iglesia proclama la verdad que Dios es y siempre ha estado con su pueblo. Y si Dios está con nosotros, entonces Dios es para nosotros. Dios está a nuestro lado.
Dios no desea vivir en casas hechas de madera, piedras u oro. El deseo más grande de Dios es vivir en la realidad humana. Así como Dios se encarnó en la persona de Jesucristo hace mucho tiempo, ahora, Dios lo continúa haciendo en nosotros.
Como María, aceptamos la invitación de Dios, permitiendo que Jesús se encarne también en nosotros, testimoniando por medio de las palabras y las acciones, con obras de bondad y amor que den vida, en vez de muerte al pueblo de Dios.
- pdf Celebrando En Familia - Navidad - La Natividad del Señor (282 KB)
- pdf Celebrando In Casa - Natale - Natività del Signore (306 KB)
- pdf Celebrando Em Familia - Natal - Natividade do Senhor [Português] (281 KB)
- pdf Celebrating At Home - Christmas - Nativity Of The Lord [PDF] (3.89 MB)
- default Celebrating At Home - Christmas - Nativity Of The Lord [ePub] (206 KB)
Este subsidio litúrgico ha sido elaborado por los Carmelitas de Australia y Timor-Oriental pensando en este momento en el que no podemos estar presentes en la celebración eucarística. Somos conscientes que Cristo no sólo se hace presente en el Santísimo Sacramento, sino que también está en nuestros corazones. Incluso cuando estamos solos seguimos siendo miembros del Cuerpo de Cristo.
El lugar que escojáis para esta oración, se recomienda tener una vela encendida, un crucifijo y una Biblia. Durante el Adviento es apropiado tener una Corona de Adviento. Estos símbolos ayudan a mantenernos conscientes de lo sagrado que es el tiempo de oración y a sentirnos unidos con las otras comunidades locales que están orando.
La celebración está organizada para que sea presidida por uno de los miembros de la familia y los otros miembros participen en ella. Sin embargo, la parte del presidente de la celebración puede ser compartida por todos los presentes.
Recordad que mientras vosotros oráis en familia los carmelitas os recordaremos a todos vosotros.