Viernes - Tiempo de Cuaresma
1) Oración inicial
Concédenos, Dios
todopoderoso, que, purificados por la penitencia cuaresmal, lleguemos a las
fiestas de Pascua limpios de pecado. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio
según Mateo 16,13-19
Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo
esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del
hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros,
que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que
soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.»
Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te
ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y
yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi
Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las
llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los
cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»
3) Reflexión
● El evangelio de hoy habla de tres
puntos: la opinión de la gente respecto a Jesús (Mt 16,13-14), la opinión de
Pedro respecto de Jesús (Mt 16,15-16) y la respuesta de Jesús a Pedro (Mt
16,17-19).
● Mateo 16,13-14: La opinión de
la gente respecto a Jesús. Jesús hace una pregunta respecto a la opinión de
la gente respecto a su persona. Las respuestas son variadas: Juan Bautista,
Elías, Jeremías, un profeta. Nadie acierta. Hoy también, es grande la variedad
de opiniones de la gente respecto a Jesús.
● Mateo 16,15-16: La opinión de Pedro
respecto a Jesús. Enseguida, Jesús pide la opinión de los discípulos. Pedro
se convierte en portavoz y dice: “¡Tu eres el Cristo,
el Hijo de Dios vivo!” La respuesta no es nueva. Anteriormente,
los discípulos habían dicho lo mismo (Mt 14,33). En el Evangelio de Juan, Marta
hace la misma profesión de fe (Jn 11,27). Significa que en Jesús se realizan
las profecías del AT.
● Mateo 16,17-19: La respuesta
de Jesús a Pedro. La respuesta tiene varias partes:
- Bienaventurado tú Pedro Jesús proclama Pedro “¡Bienaventurado!”, porque recibiste una
revelación del Padre. Aquí también la respuesta de Jesús no es nueva. Anteriormente,
el había alabado al Padre por haber revelado el Hijo a los pequeños y no a los
sabios e inteligentes (Mt 11,25-27) y había hecho la misma proclamación de
felicidad a los discípulos porque estaban viendo y oyendo cosas que antes nadie
conocía (Mt 13,16).
- Pedro es Piedra. Pedro debe ser piedra,
esto es, debe ser fundamento firme para la Iglesia para poder resistir contra las puertas del infierno. Con estas palabras de Jesús, Mateo anima a las
comunidades perseguidas de Siria y Palestina. A pesar de ser débiles y perseguidas,
las comunidades tienen un fundamento firme, garantizado por la palabra de
Jesús. La piedra, como fundamento de la fe, evoca la palabra de Dios al pueblo
en exilio: “¡Escúchenme, los que van tras la
justicia, ustedes, los que buscan al Señor! Fíjense en la roca de la que fueron
tallados, en la cantera de la que fueron extraídos; fíjense en su padre Abraham
y en Sara, que los dio a luz: cuando él era uno solo, yo lo llamé, o bendije y
lo multipliqué.”. (Is 51,1-2). Indica un nuevo comienzo.
- Pedro, Piedra. Jesús da un nombre a Simón y lo llama Piedra (Pedro). Pedro es
Piedra de dos formas: fundamento (Mt 16,18) y es piedra de tropiezo (Mt 16,23). En nuestra iglesia católica insistimos mucho en
Pedro-piedra-fundamental. Pedro, por un lado, era débil en la fe, dividido,
trató de desviar a Jesús, tuvo miedo en la huerta, se durmió y huyó, no
entendía lo que Jesús decía. Por otro lado, era como los pequeños que Jesús
proclamó bienaventurados. Siendo uno de los doce, se hace de ellos portavoz.
Más tarde, después de la muerte y de la resurrección de Jesús, su figura creció
y se volvió símbolo de la Comunidad. Pedro está firme no por mérito propio,
sino porque Jesús rezó por él, para que su fe no desfalleciera (Lc 22,31-34)
- Iglesia, Asamblea. La palabra Iglesia,
en griego eklésia, aparece 105 veces en el NT, casi exclusivamente en
los Hechos de los Apóstoles y en las Cartas. En los evangelios aparece tres
veces, solamente en Mateo. La palabra significa literalmente “convocada” o
“escogida”. Indica a la gente se reúne convocada por la Palabra y trata de vivir el mensaje del Reino que Jesús trae. La Iglesia o la comunidad no es el Reino, pero sí uno instrumento y una muestra del Reino. El
Reino es mayor. En la Iglesia, en la comunidad tiene que aparecer a los ojos de
todos, aquello que acontece cuando un grupo humano deja que Jesús reine y sea
el centro de sus vidas.
- Las llaves del Reino. Pedro recibe las llaves del Reino. Este mismo poder de atar y
desatar es dado también a las comunidades (Mt 18,18) y a los otros discípulos
(Jn 20,23). Uno de los puntos en que el evangelio de Mateo insiste más es la
reconciliación y el perdón. Es una de las tareas más importantes de los
coordinadores y coordinadoras de las comunidades. Imitando a Pedro, tienen que
atar y desatar, es decir, procurar que reinen la reconciliación, la aceptación
mutua, la construcción de la fraternidad.
4) Para la reflexión
personal
● ¿Cuáles son las opiniones que
existen en nuestra comunidad sobre Jesús? Estas diferencias en la forma de
vivir y expresar la fe ¿enriquecen la comunidad o perjudican el camino y la
comunión? ¿Por qué?
● ¿Quién es Jesús para mí? ¿Quién
soy yo para Jesús?
5) Oración final
En ti, Yahvé,
me cobijo,
¡nunca quede
defraudado!
¡Líbrame
conforme a tu justicia! (Sal 31,2)
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