Martes - Tiempo de Cuaresma
1) Oración inicial
Señor, vela con amor
continuo sobre tu Iglesia; y pues sin tu ayuda no puede sostenerse lo que se cimienta
en la debilidad humana, protege a tu Iglesia en el peligro y mantenla en el
camino de la salvación. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio
según Mateo 23,1-12
Entonces
Jesús se dirigió a la gente y a sus discípulos y les dijo: «En la cátedra de
Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Haced, pues, y observad todo
lo que os digan; pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen. Atan
cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el
dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los
hombres; ensanchan las filacterias y alargan las orlas del manto; quieren el
primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se
les salude en las plazas y que la gente les llame 'Rabbí'.
«Vosotros, en
cambio, no os dejéis llamar 'Rabbí', porque uno solo es vuestro Maestro; y
vosotros sois todos hermanos. Ni llaméis a nadie 'Padre' vuestro en la tierra,
porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco os dejéis llamar 'Instructores',
porque uno solo es vuestro Instructor: el Cristo. El mayor entre vosotros será
vuestro servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille,
será ensalzado.»
3) Reflexión
● El evangelio de hoy trae una
crítica de Jesús en contra de los escribas y de los fariseos de su tiempo. Al
comienzo de la actividad misionera de Jesús, los doctores de Jerusalén habían
ido hasta Galilea para observarlo (Mc 3,22; 7,1). Incomodados por la predicación
de Jesús, habían esparcido la calumnia según la cual era un endemoniado (Mc
3,22). A lo largo de tres años la popularidad de Jesús fue creciendo. Creció
también el conflicto entre él y las autoridades religiosas. La raíz de este
conflicto estaba en la manera en que ellos se pusieron ante Dios. Los fariseos
buscaban su seguridad no tanto en el amor de Dios para con él, sino más bien en
la observancia rigurosa de la Ley. Confrontado con esta mentalidad, Jesús acentúa la práctica del amor que relativiza la observancia de la ley y le da su
verdadero sentido.
● Mateo 23,1-3: La raíz de la
critica: “Ellos dicen, pero no hacen”. Jesús reconoce la autoridad de los
escribas y fariseos. Ellos ocupan la cátedra de Moisés y enseñan la ley de
Dios, pero ellos mismos no observan lo que enseñan. De ahí la advertencia a la
gente: “Haced, pues, y observad todo lo que os digan;
pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen. Pero no imitéis su
conducta, porque dicen y no hacen.” ¡Es una crítica
que arrasa! Enseguida, como en un espejo, Jesús hace ver algunos aspectos de
incoherencia de las autoridades religiosas.
● Mateo 23,4-7: Mirarse en el
espejo para hacer una revisión de vida. Jesús llama la atención de los
discípulos sobre el comportamiento incoherente de algunos doctores de la ley. Al
meditar estas incoherencias, conviene pensar no en los fariseos y en los escribas
de aquel pasado lejano, sino más bien en nosotros mismos y en nuestras
incoherencias: atar cargas pesadas y echarlas a las
espaldas de la gente, pero ni con el dedo queremos moverlas. Todas nuestras
obras las hacemos para ser vistos por los hombres; queremos el primer puesto en
lugares destacados y que la gente nos llame 'doctor'. ¡A los escribas les gustaba entrar en las casas de las viudas y hacer largas
preces en cambio de dinero! (Mc 12,40)
● Mateo 23,8-10: Ustedes todos
son hermanos. Jesús manda tener la actitud contraria. En vez de usar la
religión y la comunidad como medio de autopromoción para parecer más importante
ante los demás, pide que no se use el título de Maestro, Padre o Guía, pues uno
sólo es el guía: Cristo; sólo Dios en el cielo es Padre, y Jesús es el maestro.
Todos los demás somos hermanos. Esta es la base de la fraternidad que nace de
la certeza de que Dios es nuestro Padre.
● Mateo 23,11-12: El resumen
final: el mayor es el menor. Esta frase final es lo que caracteriza tanto
la enseñanza como el comportamiento de Jesús: “El más grande de ustedes, será
servidor de ustedes. Quien se exalta será humillado, y quien se humilla será
exaltado” (cf. Mc 10,43; Lc 14,11; 18,14).
4) Para la reflexión
personal
● ¿Qué es lo que Jesús criticó en
los doctores de la Ley, y en qué los elogió? ¿Qué es lo que él critica en mí y
qué elogiaría en mí?
● ¿Te has mirado al espejo?
5) Oración final
"Me
honra quien sacrifica dándome gracias,
al que es recto le haré ver la salvación
de Dios." (Sal 50,23)
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