Lunes - Tiempo de Cuaresma
1) Oración inicial
Señor, Padre santo, que
para nuestro bien espiritual nos mandaste dominar nuestro cuerpo mediante la
austeridad; ayúdanos a librarnos de la seducción del pecado y a entregarnos al
cumplimiento filial de tu santa ley. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Lucas 6,36-38
«Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo. No
juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y
seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida,
rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con
que midáis se os medirá.»
3) Reflexión
● Los tres breves versículos del
Evangelio de hoy (Lc 6,36-38) constituyen la parte final de un breve discurso
de Jesús (Lc 6,20-38). En la primera parte de este discurso, él se dirige a los
discípulos (Lc 6,20) y a los ricos (Lc 6,24) proclamando para los discípulos cuatro
bienaventuranzas (Lc 6,20-23), y para los ricos cuatro maldiciones (Lc
6,20-26). En la segunda parte, se dirige a todos los que lo escuchan (Lc 6,27),
a saber, aquella multitud inmensa de pobres y enfermos, venida de todos los
lados (Lc 6,17-19). Las palabras que dice a esta multitud y a todos nosotros
son exigentes y difíciles: amar a los enemigos (Lc 6,27), no maldecir (Lc
6,28), ofrecer la otra mejilla a los que te golpean la cara y no reclamar
cuando alguien toma lo que es nuestro (Lc 6,29). ¿Cómo entender estos consejos
tan exigentes? La explicación nos la dan tres versículos del evangelio de hoy,
de donde sacamos el centro de la Buena Nueva que Jesús vino a traernos.
● Lucas 6,36: Ser misericordioso
como vuestro Padre es misericordia. Las bienaventuranzas para los
discípulos (Lc 6,20-23) y las maldiciones contra los ricos (Lc 6,24-26) no
pueden ser interpretadas como una ocasión para que los pobres se venguen de los
ricos. Jesús manda tener la actitud contraria. Y dice:"¡Amad a vuestros
enemigos!" (Lc 6,27). La mudanza o la conversión que Jesús quiere realizar
en nosotros no consisten en algo superficial solamente para invertir el
sistema, pues así nada cambiaría. El quiere cambiar el sistema. La Novedad que Jesús quiere construir viene de la nueva experiencia que tiene de
Dios como Padre/Madre lleno de ternura que acoge a todos, buenos y malos, que
hace brillar el sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos e injustos
(Mt 5,45). El amor verdadero no depende de lo que yo recibo del otro. El amor
debe querer el bien del otro independientemente do lo que él o ella hacen por
mí. Pues así es el amor de Dios por nosotros. El es misericordioso no solamente
para con los buenos, sino para con todos, hasta “con los ingratos y con los malos”
(Lc 6,35). Los discípulos y las discípulas de Jesús deben irradiar este amor
misericordioso.
● Lucas 6,37-38: No juzgad y no
seréis juzgados. Estas palabras finales repiten de forma más clara lo que
él había dicho anteriormente: “Así, pues, tratad a los demás como queréis que
ellos os traten” (Lc 6,31; cf. Mt 7,12). Si no deseas ser juzgado, ¡no juzgues!
Si no deseas ser condenado, ¡no condenes! Si quieres ser perdonado, ¡perdona!
No te quedes esperando hasta que el otro tome la iniciativa, ¡tómala tú la
iniciativa y comienza ya! Y verás que todo esto ocurre.
4) Para la reflexión
personal
● La Cuaresma es tiempo de conversión. ¿Cuál es la conversión que el evangelio de hoy me pide?
● ¿Has procurado ser misericordioso
como el Padre del cielo es misericordioso?
5) Oración final
Ayúdanos,
Dios salvador nuestro,
por amor de
la gloria de tu nombre;
líbranos,
borra nuestros pecados,
por respeto a
tu nombre. (Sal 79,9)
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