Sábado - Tiempo de Cuaresma
1) Oración inicial
Dios todopoderoso y
eterno, mira compasivo nuestra debilidad y extiende sobre nosotros tu mano
poderosa. Por nuestro Señor.
2) Lectura
Del santo Evangelio según Lucas 5,27-32
Después de esto, salió y vio a un publicano llamado
Leví, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: «Sígueme.» Él, dejándolo
todo, se levantó y le siguió.
Leví le
ofreció en su casa un gran banquete. Había un gran número de publicanos y de
otros que estaban a la mesa con ellos. Los fariseos y sus escribas refunfuñaban
diciendo a los discípulos: «¿Cómo es que coméis y bebéis con los publicanos y
pecadores?» Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino
los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a
pecadores.»
3) Reflexión
• El Evangelio de hoy trae el mismo
asunto sobre el cual hemos reflexionado ya en enero en el evangelio
de Marcos (Mc 2,13-17). Sólo que esta vez está sacado del Evangelio de Lucas y
es bien abreviado, concentrando la atención en la cena principal que es el
llamado y la conversión de Leví y la conversión que esto supone para nosotros
que estamos entrando en la cuaresma.
• Jesús llama a un pecador para ser
discípulo. Jesús llama a Leví, un publicano, e este, inmediatamente, lo
deja todo, sigue a Jesús y empieza a hacer parte del grupo de los discípulos.
Enseguida Lucas dice que Leví preparó un gran banquete en su casa. En Marcos, parecía
que el banquete era en la casa de Jesús. Lo que importa es la insistencia en la
comunión de mesa de Jesús con los pecadores, lo cual estaba prohibido.
• Jesús vino no para los justos, sino
para los pecadores. El gesto de Jesús provocó la rabia de las autoridades
religiosas. Estaba prohibido comer con publicanos y pecadores, pues sentarse a
la mesa con alguien era lo mismo que tratarle como hermano. Con su gesto Jesús
estaba acogiendo a los excluidos como hermanos de la misma familia de Dios. En
vez de hablar directamente con Jesús, los escribas de los fariseos hablan con
los discípulos: ¡Qué! ¿El come con los pecadores y publicanos? Jesús
responde: No necesitan médico los que están, sino los que están mal. No he
venido a llamar a justos, sino a pecadores. Es la conciencia de su misión
que ayuda a encontrar la respuesta y a indicar el rumbo para el anuncio de la Buena Nueva de Dios. El vino para reunir a la gente dispersa, para reintegrar a los que han
sido excluidos, para revelar que Dios no es un juez severo que condena y
expulsa, sino un Pare/Madre que acoge y abraza.
4) Para la reflexión
personal
• Jesús acoge e incluye a las personas.
¿Cuál es mi actitud?
• El gesto de Jesús revela la experiencia
que tiene de Dios como Padre. ¿Cuál es la imagen de Dios que se irradia para
los demás a través de mi comportamiento?
5) Oración final
Presta oído,
Yahvé, respóndeme,
que soy
desventurado y pobre;
guarda mi
vida, que yo te amo,
salva a tu siervo, confío en ti. (Sal 86,1-2)
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