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Carta del Prior General, P. Joseph Chalmers, O.Carm. a la Familia Carmelita |
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1. Desearía compartir con todos vosotros algunas reflexiones acerca del histórico Congreso de Superiores Religiosos, que tuvo lugar en Roma del 23 al 27 de noviembre de 2004. En el mismo tomaron parte un total de 848 religiosos y religiosas: Superiores Generales (hombres y mujeres), Presidentes de las Conferencias Nacionales de Religiosos, Teólogos, Religiosos jóvenes, Editores de Revistas sobre la Vida Consagrada, Directores de Institutos encargados de la Formación Permanente, algunos Obispos y representantes de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada. De todos estos: 394 venían de Europa, 250 del Continente Americano, 96 de África, 92 de Asia y 16 de Oceanía. Estaban presentes cuatro miembros de la Orden: el P. Tjeu Timmermans, O.Carm., Presidente de la recientemente creada Conferencia de Religiosos de Holanda y el P. Altamiro Tenório da Paz, O.Carm., representante de los Religiosos de Mozambique. El P. Bruno Secondin, O.Carm., que había cooperado en la redacción del Documento anterior al Congreso, participó como teólogo. Yo estuve presente como Prior General. Deseo hacer una breve reflexión sobre la experiencia del Congreso y plantear también algunas cuestiones para vuestra reflexión. Esta carta ha sido escrito en la Fiesta del Bautismo del Señor. Por nuestra consagración religiosa, nosotros queremos vivir más profundamente nuestra consagración bautismal. 2. El Congreso fue organizado conjuntamente por la USG (Unión de Superiores Generales masculinos) y la UISG (Unión Internacional de Superiores Generales femeninas). Era la primera vez que se celebraba un Congreso de este tipo. El tema elegido para el Congreso fue: “Pasión por Cristo, Pasión por la Humanidad”. Como religiosos estamos llamados a “seguir a Cristo apasionadamente y, movidos por esta compasión, la compartimos con todos los seres humanos”, como se nos indicaba en el Documento de Trabajo del Congreso. El objetivo del Congreso era: reconocer la acción del Espíritu en la vida consagrada hoy; discernir lo que Dios nos está diciendo a través de la misma; animarnos unos a otros para actuar juntos con una renovada pasión por Cristo y por la humanidad. A continuación trataré de dar algunas ideas sobre los temas tratados en el Congreso y también una reflexión personal mía. Quien desee leer los documentos del Congreso, puede visitar la página Web en Internet del sitio: www.vidimusdominum.org. Dichos documentos serán publicados a su debido tiempo. Modelos Inspiradores para la Vida Consagrada 3. Lo que más llamó la atención del Documento de Trabajo, fue la propuesta de dos nuevos modelos para la Vida Consagrada. Como sabéis en el Documento postsinodal, “Vita Consecrata”, el Papa habló de la Transfiguración del Señor como una figura para la vida consagrada (VC 14-19). En el Documento de Trabajo también se propusieron dos nuevos modelos tomados de la Sagrada Escritura. El primero, el ya conocido de la mujer Samaritana (Jn 4,1-42) y el segundo, la conocida parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37). De la mujer Samaritana extraer como consecuencia, que Jesús va a la profundidad de aquellos elementos que provocan ciertas fracturas en nuestra persona y hacen que salgan afuera nuestros deseos más profundos. Él sabe que solamente un gran deseo puede poner centrarnos y colocarnos en nuestro sitio. Por esos Jesucristo comienza a hablar a la mujer de sus prejuicios, de sus conflictos, de sus recelos, de sus dudas, hasta que ella revela la sed vital que estaba escondida en su corazón cuando le dice: «Si conocieras el don de Dios…” Si Él no hubiera ido al centro de todo lo que estaba destruido en ella, la samaritana no habría reconocido sus necesidades tan insatisfechas. Si Él no se hubiera centrado en esto, ella habría vuelto a su casa con el cántaro lleno de agua, que no podía apagar su sed. ¿Cuáles son los “pozos” dónde podemos encontrar al Señor y recibir el agua de vida que Él ofrece? ¿Podemos darnos cuenta de nuestra sed, no apagada, y de nuestras “fracturas”? ¡Estemos atentos, pues! Él puede estar esperándonos en cualquier sitio, en cualquier momento del día, justamente cuando estamos absorbidos en cuestiones triviales. La parábola del Buen Samaritano es la respuesta de Jesús a esto: «¿Quién es mi prójimo?» Ya en el Antiguo Testamento la Ley estaba preceptuado amar al prójimo (Lv 19,18). Sin embargo, en tiempos de Jesús esto se interpretaba en sentido físico, a la persona de la misma raza o religión (Dt 15, 2-3), pero no a los demás. Existía un gran debate sobre el significado de la palabra “prójimo”. La visión de Jesús es mucho más amplia. Para Jesús, el “prójimo” es alguien que se cruza en mi camino, independiente de la raza, clase o religión. En la parábola, el hombre samaritano estuvo dispuesto a cambiar sus planes, al ver la necesidad del hombre que había sido asaltado por los ladrones. Esto nos manifiesta la lógica de Jesús: “No midáis, no calculéis. Lo que tú des, se convertirá en dones para ti”. Es difícil caminar siempre con una fe tan fuerte, pero cuando respondimos a la llamada al seguimiento de Jesús por primera vez, Él no nos dijo que el camino sería fácil. La Vida Consagrada: Presente y Futuro 4. En el Congreso pudimos constatar dos perspectivas distintas (Latinoamericana y Europea) sobre el impacto que produce en la vida consagrada la presente situación del mundo. Nosotros no somos del mundo, pero estamos en el mundo, y esto influye en nuestra manera de pensar y organizar nuestras vidas. Aún cuando hay muchas buenas que están ocurriendo en el mundo, el énfasis se pone en ciertas tendencias que vienen de nuestras distintas culturas, que impactan negativamente en la vida consagrada. Nuestro modo de vivir no es algo nuestro, sino que es un don de Dios a la Iglesia para el mundo y tenemos un deber sagrado de dar este don a los demás. El carisma es como una bola de plastilina, cada uno que la toca, deja sus propias huellas en ella. ¿Cuales son los efecto sobre la familia Carmelita? 5. En el momento presente, las Instituciones están sufriendo a causa de la falta de credibilidad. La Iglesia ha debido afrontar su propia fragilidad y el Papa Juan Pablo II pidió públicamente perdón por los errores de la Iglesia y por los pecados del pasado. Somos la comunidad de creyentes en Jesucristo en viaje hacia el Reino y del Reino de Dios, pero éste aún no ha llegado. Durante su breve vida terrena, Jesús fue un escándalo para muchos porque al no ir más allá de su conducta externa, no pudieron llegar a creer en Él como el Mesías enviado por Dios. Del mismo modo, la Iglesia es un escándalo para algunos, porque no pueden ver más allá de su fragilidad. Tenemos que ver la relación que existe entre la Iglesia y el Reino de Dios desde la perspectiva de las parábolas del Reino. Las metáforas de la levadura (Mt 13, 33; Lc 13, 20-21), de la cizaña (Mt 13, 24-30) y de la perla escondida (Mt 13, 45-46), pueden ayudarnos a comprender la dimensión del misterio interno de la Iglesia, a pesar de las debilidades y dificultades que se ven externamente. Sin una profunda y constante oración, será imposible para nosotros verlo todo con la mirada de Dios, entonces dejaremos rápidamente de detenernos en lo exterior. 6. Se dice que vivimos hoy en una aldea global, en el sentido que nuestros los medios modernos de comunicación nos acercan cada vez más unos a otros. Sin embargo, a pesar de esta cercanía, parece que cada vez hay mas distanciamiento entre nosotros. Esta misma polarización existe, incluso, dentro de la misma Iglesia. La vida consagrada es un signo de cómo el amor de Cristo puede tirar por tierra todos los muros que nos separan. ¿Estamos dispuestos a encontrar caminos de diálogo con los que no tienen la misma opinión que nosotros? Esta pregunta está en relación hacia los que están fuera y también hacia el interior de nuestras comunidades. La diversidad puede ser un motivo de enriquecimiento, pero a menudo es causa de división. Necesitamos recordar y poner en práctica constantemente el mandato de Jesús, de perdonarnos, no una vez, sino “setenta veces siete” (Mt 18,22). 7. Uno de los ponentes del Congreso ofreció ideas sobre las posibilidades de la vida consagrada en el futuro. La vida religiosa ofrece una alternativa dentro de la misma Iglesia. Los religiosos no tratan simplemente de vivir en este mundo de un modo diferente. Esta es la vocación de todo cristiano. El religioso trata, además, de crear un mundo diferente. Esto es una parte de nuestro testimonio profético. En la Sagrada Escritura, especialmente en el Evangelio de San Juan, el término “mundo” es ambiguo. De acuerdo con la lengua hablada, puede referirse a toda la creación, que es buena (Jn 3,16). También puede significar el escenario de la historia humana. Jesús dice que vino al mundo como luz (cf. Jn 12, 46) y en la última Cena oró, no para que Dios sacara a sus discípulos del mundo, esto es, de la historia humana, sino para que Dios los preservara del mal y de sus consecuencias en el mundo (cf. Jn 17,15). Un tercer significada puede ser referido a la raza humana en general. Puede haber un significado negativo de la palabra “mundo”, usado como sinónimo del mal, que son los lazos de Satanás (cf. Jn 13, 27). “Mundo” en sentido negativo es la construcción de la realidad de acuerdo con los principios que se oponen a los valores del Evangelio. La victoria de Dios sobre Satanás y sobre la construcción satánica del mundo, se realizó en Jesucristo, crucificado, muerto y resucitado de la muerte. El misterio pascual establece definitivamente que la vida eterna ha resurgido de la muerte, no en el sentido físico y natural, sino como resultado del rechazo de una vida construida bajo el poder de Satanás. Los seguidores de Cristo arriesgan y pierden su vida en el esfuerzo por hacer que aparezca el Reino de Dios. Durante el Congreso, se nos anunció que un religioso había sido asesinado en Kenya, esto hizo reflexionar a los participantes la suerte de una vida arriesgada como la de Cristo. 8. Nosotros los religiosos tratamos de ofrecer una visión alternativa a través de los votos que hemos profesado. Los votos expresan una unión con Cristo y un modo de participar en la misión de la Iglesia como testigos de la realización del Reino de Dios en este mundo. El Papa dice en el Mensaje final al Congreso: “El testimonio de vuestra vida casta, pobre y obediente llegará a ser, en el alba de este tercer milenio cristiano, transparencia del rostro amoroso de Cristo” (n.5). Los religiosos tienen constantemente ante sí el desafío de vivir este testimonio en medio de una realidad muy ambigua y dentro de unas estructuras sociales dominadas ampliamente por dinámicas satánicas de explotación sexual, de dominación política y opresión económica y se comprometen con iniciativas que promuevan el derecho a las relaciones humanas como criaturas de Dios. 9. Jesús no vino a implantar una nueva religión con unas fronteras que excluyeran a otras personas. Él vino a inaugurar un mundo nuevo y a dar a los hombres la posibilidad de llegar a ser hijos de Dios. El testimonio que los religiosos dan, en medio de cualquier cultura y en cualquier época, es que Jesucristo vino a traer vida y vida en abundancia para todos. ¿Qué clase de testimonio estamos dando con nuestro modo de vivir nuestros votos? ¿Puede ver la gente en nosotros una alternativa o un modo atractivo de estar en el mundo? 10. Monseñor Franc Rodé C.M., Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, habló acerca de algunos desafíos a los que enfrentan los religiosos hoy. Mencionó el peligro que pueden acarrear ciertas tendencias de la sociedad en nuestro estilo de vida y, consecuentemente, vienen menos las energías de los religiosos. Monseñor Rodé subrayó la importancia que tiene la celebración diaria de la Eucaristía, como fuente de fe para los religiosos. En la Eucaristía aprendemos la verdadera pasión por Cristo y por la humanidad. Nuestro servicio a los demás proviene de una participación en la donación total de sí mismo de Cristo. Algunos temas 11. Todos los miembros del Congreso participaron en distintos grupos. Creo que algunas de las preguntas que se hicieron en los grupos pueden ayudarnos en nuestra reflexión personal y comunitaria. Haré mención de algunos temas y de algunas ideas que vinieron a la luz de los mismos. 12. El primer tema estaba relacionado con la Justicia, la Paz y el sufrimiento de la Humanidad. Las preguntas concretas eran: La alteración de mucha gente a través de la guerra, del hambre, de los desplazamientos y migración, están cambiando dramáticamente el mundo. ¿Cómo se vive este cambio en la vida consagrada? ¿Cómo puede responder la vida consagrada a este fenómeno trágico?¿Qué proceso exigirá este desarraigo en nuestros apostolados? El grupo resaltó que era en este campo donde había mayores obstáculos à nuestro compromiso en (debido a nuestra implicación en) este área, por ejemplo, nuestra resistencia al cambio, nuestro estilo de vida de seguridad y confort, nuestros sistemas no críticos de inversión. ¿Cómo podemos responder a este sufrimiento que vemos a nuestro alrededor? 13. Otro grupo trató del tema de la Enculturación. La pregunta para este grupo era: ¿Cómo puede ir la vida consagrada más allá de una mentalidad al abrigo de todo o de la mentalidad de “ghetto”, para abrirse a nuevas posibilidades en aquellos lugares en los que la cultura y la religión están experimentando violencia y tensión? Se hizo notar que a menudo en alguna Orden hay una cultura dominante y abrirse a otras culturas crea un fuerte contraste de opiniones. Debemos atrevernos a romper con nuestros prejuicios personales. A través de la historia de nuestra Orden podemos constatar cómo muchas decisiones fueron tomadas en momentos críticos, para ir hacia nuevas misiones para poder anunciar la Buena Nueva y compartir nuestro carisma concreto. ¿Cómo podemos abrirnos a las nuevas perspectivas que Dios nos está ofreciendo en nuestro mundo? 14. El diálogo interreligioso fue otro tema. ¿Cuál es el papel y la responsabilidad de los religiosos en el área del diálogo interreligioso? Hay un impedimento real en el dialogo por la fragilidad de nuestra fe, por nuestros mutuos malentendidos, por la ignorancia, por el miedo, por los prejuicios, por las heridas históricas y por nuestras propias heridas, por el deseo de dominar y de imponernos unos a otros. Los medios de comunicación influyen sobre nosotros, a veces, para que veamos al otro como un peligro y tienden a hacer generalizaciones superficiales. El Profeta Elías es un santo ecuménico, venerado por Judíos, Cristianos y Musulmanes. ¿Cómo podemos ser nosotros, a imitación de Elías, fieles a la tradición y, al mismo tiempo, creativos, de modo que podamos relacionarnos con los que no son de nuestra misma fe? 15. Otro grupo interesante fue el que trató sobre los Medios de comunicación y la comunicación de valores. La pregunta que se le hizo fue: ¿Qué pasos hay que dar para comunicar en su integridad los valores de la vida consagrada? El grupo subrayó que se tiene miedo con mucha frecuencia a la tecnología y hay una gran ignorancia en este campo para poder usarla con creatividad. Nuestra comunicación se hace, muchas veces, a través de un lenguaje que no le llega a la audiencia. ¿Podemos hablar con un lenguaje de ayer a personas que son del mañana? 16. Liberación y Profecía: Solidaridad en un Mundo de Excluidos. ¿Cómo se identifican las personas y los movimientos proféticos en nuestras congregaciones? ¿Cómo podemos liderar y acoger este resurgir nuevo? ¿Qué obstáculos hay que eliminar para que esto se pueda llevar a cabo? El consumismo, el individualismo, la apatía y la falta de fe en la naturaleza profética de la vida religiosa, son los elementos que bloquean esta área. La opción preferencial por los pobres, a quienes pertenece el Reino de Dios, es un elemento fundamental de la vida consagrada. El pobre nos evangeliza. ¿Cómo manifestamos nuestra solidaridad con los que están marginados en nuestra sociedad? 17. Otro tema tratado en otro grupo fue el Celibato y las Relaciones en nuestra vida. La pregunta concreta que fue planteada a este grupo era: ¿En qué modo afecta la revolución sexual a nuestras relaciones en la vida consagrada? Se hizo un hincapié especial en que nuestra castidad consagrada es una determinación de amor hacia Dios, marcada por una pasión a Jesucristo y por su Buena Nueva. En la tradición de la Orden, uno de los títulos de Nuestra Señora, era “Virgen Purísima”. Ella estuvo llena de un amor absoluto a Dios. ¿Estamos nosotros determinados de esta manera? 18. Sed de Dios y Búsqueda de sentido fue el tema central de otro grupo. Los asistentes a este grupo recibieron la pregunta siguiente: La vida consagrada es una búsqueda de sentido en un mundo que también lo busca. ¿Cómo puede responder nuestra oración y espiritualidad a esta sed que busca sentido a la vida? El grupo mostró algunos obstáculos presentes en la vida religiosa, nombrándolos: activismo y búsqueda de uno mismo, comunidad de vida donde el centro está puesto en las estructuras y no en las relaciones interpersonales. Las relaciones virtuales (TV, Internet) pueden dificultar las relaciones con Dios y con los demás. A menudo, falta el silencio y la escucha. Nuestra Regla resalta la importancia del silencio, que es el cultivo de la justicia. Todas nuestras acciones y palabras deben brotar de un corazón silencioso. ¿Qué importancia damos a nuestro silencio interior? 19. Liderazgo y Autoridad. ¿Qué tipo de liderazgo se necesita en la vida consagrada para extraer todo el potencial de sus miembros, a fin de que puedan encarnar la misión de Jesús en estos tiempos? El grupo que trató en este tema hizo notar que, llegar a tomar decisiones como grupo es un arte difícil y que el líder debe tomar decisiones que no pueden agradar a algunos o doler a otros. La comunidad puede ser comparada a una orquesta. La orquesta está formada por muchos instrumentos, los cuales deben ser estar a tono para que se puedan utilizar, de modo que se produzca una armonía agradable. Si uno de los instrumentos no está tono, el resto lo acusa. Del mismo modo, la salud espiritual de un miembro afecta a toda la comunidad. ¿Cómo influyes tu comunidad? 20. El día ultimo del Congreso, el Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, nos visitó de nuevo, pero esta vez para leer el mensaje del Papa. Podréis notar que el Papa cita a Santa María Magdalena de Pazzi como inspiradora para todos los religiosos, de modo que puedan amar al Amor y hacer que el Amor sea amado (n. 4). El Papa nos recuerda que “la única medida del amor es amar sin medida” (n. 7). 21.
Más abajo tenéis las preguntas que se dieron a todo el Congreso.
Quizás puedan ayudarnos en nuestra reflexión personal y ser un modo
de tomar el “pulso” de tu estado espiritual y el de tu Provincia. La esperanza de los organizadores del Congreso era la de dar un nuevo impulso a todos los religiosos, para vivir su consagración bautismal más profundamente. Que nosotros como carmelitas podamos vivir siempre en la presencia de Dios, y como María, nuestra Madre y Hermana, dejar que la Palabra de Dios penetre nuestros corazones y transforme nuestras vidas. Joseph
Chalmers, O.Carm. 9
de enero de 2005 |
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