Hablar o escribir del Carmelo de Cerreto, en la provincia de Grosseto, pudiera ser un discurso hipotético o por vía de deducción, porque es apenas una semilla arrojada y germinada; mañana será una planta, como dice Jesús en el Evangelio refiriéndose al grano de mostaza. De hecho, es más exacto hablar del Carmelo de Cerreto que de monasterio, porque la estructura mural de un monasterio no existe. La pequeña casa cural donde viven desde hace seis años las Carmelitas tuvo su origen con la aparición de María Dolorosa el día 19 de mayo de 1853. A la señora Verónica, piadosa dama, se le pidió que rezase y llorase por los pecadores y de presentarse al obispo pidiendo la construcción de una Capilla. Y ahora aquella capilla tiene su cuerpo vivo de presencia orante, lágrimas de oración ininterrumpida.
Un lugar todavía silencioso hoy, olvidado, desconocido, y al que es difícil llegar; es, una vez que se llega, ciertamente un lugar que te aisla. He ahí lo que es Cerreto. Un prado que te acoge en su genuina aspereza, que te indica algo de las alturas, que te habla con su silencio, con su verdor, con su inexorable viento.
Comenzado por tres monjas profesas solemnes del Carmelo de Carpineto Romano (Italia) el 19 de mayo de 1992, actualmente son siete religiosas con reconocimiento jurídico de "inicio de fundación". La pequeña comunidad tiene sin embargo su Priora, el Consejo, el noviciado abierto para acoger y acompañar a las nuevas vocaciones. Se tiene contactos con jóvenes que tienen atisbo de vocación. Muchas han hecho una experiencia de discernimiento entre ellas.
¿Qué clase de trabajo? En un camino lleno de espinas ha sido muy difícil implantar un trabajo verdadero y proprio. Las monjas no tienen el espacio idóneo. Cuando se pueda afrontar los gastos diarios, se procurará comprar la máquina de hacer hostias. Se les ha pedido por sacerdotes y catequistas un servicio para la gente: explicar la Palabra de Dios, en la liturgia dominical. Y así han nacido los folletos "Migajas" para los adultos y "El Evangelio de los pequeños " para los niños. Estos folletos van del Carmelo a las parroquias de la zona (unas quince) allí donde las comunidades cristianas quieran recibirlos: se expide también a particulares. También hacen un poco de trabajo de ordenadores con la confección de fascículos divulgativos a petición de los sacerdotes y coronas de rosario. Algunos grabados o incisiones en prensa.
Todos los últimos sábados de cada mes las monjas se reúnen con los jóvenes con una hora de oración. "Betel" (Aquí el Señor me ha hablado). Y el último domingo por la tarde se reúnen con el laicado de buenos cristianos y simpatizantes del Carmelo para una meditación dirigida por la Comunidad y el canto de Vísperas (Orden Laical Carmelita). Las monjas cultivan muy buenas relaciones con las personas. Muchas se acercan para tener un diálogo personal de verificación y de camino espiritual. Se dan muchos cambios interiores. "El Santuario de los hombres"- lo llaman las monjas porque a menudo se ve a muchos hombres que en el silencio de una iglesia abierta rezan todo el día por largo tiempo, a solas con Dios. El párroco confiesa que muchos han vuelto a su fe en estos seis años. Personas que desde hacía 40 años no ponían los pies en una iglesia ahora frecuentan la misa dominical (muy participada) y se acercan a los sacramentos: confesión y comunión.
En la tierra de la Maremma amarga la dulzura de una Estrella ha empezado a brillar. El espíritu de fuego de Elías secará poco a poco el pantano de la vida del hombre, y un oasis de paz mesiánica como es la oración dejará huellas profundas de renacimiento espiritual en las almas. El Santuario, después de años de "sequedad", tiene de nuevo su voz, las notas del canto gregoriano vibran de las lágrimas de María dejadas aquel día de lluvia como nube bíblica sobre una tierra humilde y desconocida: la tierra del acontecimiento profético "Janua Coeli".

Dirección: Santuario dell'Addolorata
58010 Cerreto di Sorano (Grosseto)
Italy.
Tel. 0564 633 298
website: http://www.januacoeli.it/