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B. Tito Brandsma, Sacerdote y Mártir (m)

B. Tito Brandsma
Litúrgico

Nació en la ciudad frisia de Bolsward (Holanda) en 1881, y entró de joven en la Orden de los Carmelitas. Fue ordenado sacerdote en 1905. Realizó estudios de especialización en Roma, donde obtuvo el grado de doctor en filosofía en la Universidad Pontificia Gregoriana. Vuelto a su patria,

 enseñó en varios liceos holandeses y fue profesor de filosofía e historia de la mística en la Universidad Católica de Nimega, de la cual fue Rector Magnífico. Periodista y publicista, en 1935 fue nombrado consultor eclesiástico de los periodistas católicos. Fue conocido por su disponibilidad para todos y en todo. Antes y durante la ocupación nazi de Holanda luchó, con fuerza y con fidelidad al Evangelio, contra la propagación de la ideología nacionalsocialista y defendió la libertad de la escuela y de la prensa católica. Por esto fue arrestado. Comenzaba así su calvario de sufrimientos y humillaciones, mientras infundía serenidad y daba consuelo a los otros deportados y los ayudaba en sus sufrimientos. En medio de tan atroces tormentos, sabía comunicar el bien, el amor y la paz. Después de pasar por varias cárceles y campos, al final fue internado en Dachau, donde el 26 de julio de 1942 fue asesinado. Ha sido proclamado beato mártir por Juan Pablo II el 3 de noviembre de 1985.

Como Carmelitas, Vivimos nuestra vida en obsequio de Jesucristo y servirle fielmente con corazón puro y buena conciencia a través de un comprometiéndose en la búsqueda del rostro del Dios vivo (dimensión contemplativa de la vida), en la oración, en la fraternidad y en el servicio (diakonía) en medio del pueblo. Estos tres elementos fundamentales del carisma no son valores aislados o inconexos, sino que  están estrechamente ligados entre sí. 

Todo esto lo vivimos bajo la protección, la inspiración y la guía de María, la Virgen del Carmen, a la que honramos como “nuestra Madre y hermana”.